Dónde se esconde Blanca Nieves?

Fotografía por Hilda Hurtado ©
Se asomó a la ventana, respondiendo al llamado del joven que alborataba su corazón. Cruzaron unas cuantas palabras y luego ella se retiró a dormir. Al día siguiente la prensa escrita y televisada enmarcaba una gran pregunta: Dónde se esconde Blanca Nieves?. Muchos no la entendían, pero seguían paso a paso , las últimas noticias.
El cuerpo sin vida de un joven, había sido encontrado en un edificio vacío en el centro de la ciudad.   Las investigaciones preliminares apuntaban hacia un posible suicidio, debido a que la muerte del individuo había sido causada aparentemente por veneno; no se encontraron huellas ajenas a las del occiso y como dato curioso, una manzana mordisqueada se halló muy cerca del cuerpo. El único testigo, un vagabundo que rondaba la zona, declaró haber visto a dos individuos ingresando al edificio aquella fatídica noche, pero luego de unos minutos aseguró haber visto, como uno de ellos salió corriendo del lugar y nunca regresó ; debido a este dato, la investigación dio un giro inesperado y todo apuntó a que se trataba de un homicidio, sin embargo debido a que el hombre no pudo dar una descripción precisa del posible asesino, fue poco lo que pudo aportar al caso.  Los periodistas que asistieron a la escena, inmediatamente asociaron la manzana, el veneno y el cadáver, con la historia de "Blanca Nieves" y con este nombre peculiar, denominaron al asesino.

A muchas millas de distancia, el asesino se escondía. Sin previo aviso irrumpió en una casa en la que pidió asilo; su cara apacible, fue el arma perfecta para que inmediatamente las puertas de dicha casa, le fuesen prácticamente abiertas. Allí permaneció dos días, pero así como apareció, así desapareció sin dejar el mas mínimo rastro.

La madre del occiso finalmente se acercó ante las autoridades a reclamar el cuerpo de su vástago y así poder darle cristiana sepultura. El caso se catalogó en su momento, como un "crimen perfecto", ya que aunque los medios especulaban y buscaban a Blanca Nieves, no tenían un rostro con quien asociar al asesino. La novia del joven asesinado lloró su muerte desconsoladamente, contraerían nupcias en pocos meses.
La ciudad entera se afligió por la injusta muerte de un joven ejemplar, quien provenía de una familia de clase media alta y quien había sido un alumno excelente, tanto en el Colegio como en la Universidad; voluntario en el Cuerpo de Bomberos; buen hijo, amigo y compañero. Los habitantes de la pequeña ciudad, no entendían los motivos que habían conducido al asesino a acabar de tal manera, con la vida del muchacho. Pasaron los días, luego meses y finalmente años; el caso quedó en el olvido.

Un joven estudiante de Derecho, tuvo acceso a algunos archivos penales, entre ellos se encontraba el caso de Blanca Nieves, el estudiante, al leerlo quedó fascinado y decidió tratar de esclarecer el crimen, el cual había quedado impune años atrás. Con la ayuda de datos recopilados en los archivos, comenzó las indagaciones. Obviamente la tecnología actual, no era nada comparable con las pocas armas que tenían las autoridades y medios de comunicación en esa época, por tal motivo les resultó algo difícil resolver tan simple , pero a la vez tan inusual asesinato; ninguna huella o pista se encontró en el lugar.  El futuro abogado, regresó al lugar en donde se perpetuó el crimen, aunque ya no quedaba nada de lo que alguna vez existió allí, recorrió la zona preguntándose una y otra vez, como lograría descifrar tan extraña historia. Estaba algo perdido y aunque sabía de antemano que sería prácticamente imposible resolver el caso a estas alturas, estaba mas que dispuesto a proseguir. El primer paso, según él, consistía en volver a tener contacto con la familia de la víctima, también con quien fue la novia y trataría de reunir a los que fueron sus más cercanos amigos;  lo demás llegaría solo. Mientras mas indagaba, mas se alejaba de sus manos la posibilidad de llegar a algún punto clave en toda la historia. Finalmente se contactó con uno de los periodistas que siguió el caso muy de cerca y luego de conversar a fondo sobre el tema, acordaron  realizar un pequeño reportaje utilizando el material que había recopilado el joven y archivos del canal para el cual trabajaba el periodista. El programa sería transmitido en unas semanas.

Juntos pasaron horas y días , organizando todo el material audiovisual que utilizarían y para esto tuvieron la colaboración de los allegados a la víctima, quienes veían en este reportaje, una pequeña ventana hacia la posible resolución de años de incertidumbre.  El programa salió al aire un fin de semana , con una duración de media hora. El joven estudiante de derecho,  lo vió acompañado de su madre, quien no se enteró del proyecto en el cual su hijo había estado trabajando, hasta aquel día.

Durante esa media hora la madura mujer observó la profundidad con la cual su hijo había trabajado en esta historia.  Al  terminar el programa, la madre preguntó ... Que te motivó?. El joven algo confundido por la pregunta, respondió ...  me pareció un caso singular y  de a poco me enamoré del tema hasta que sin querer  y con la ayuda del periodista, realizamos el documental.  Luego él  preguntó:  Usted recuerda este caso? .   La madre quedó en silencio por un instante, durante esa media hora que había compartido con su hijo, sentados en el sillón de la casa,  había meditado  aparentemente lo suficiente  para conversar con el joven; algo titubeante interrumpió el silencio y relató:

Si recuerdo el caso,  en esa época y en esta ciudad  no tan grande, era de lo que más se  comentaba,  especialmente  porque el  asesino no dejó ningún  rastro y la manera en que acabó con la vida del joven 'ejemplar' fue sutil y cruel,  sin embargo lo que la prensa y autoridades nunca se imaginaron es que el verdadero asesino se encontraba cerca de ellos, mas de lo que imaginaban".
Los ojos del estudiante se desorbitaron al oír todo este relato ,  acomodó el cojín del sofá y pidió a su madre proseguir.  Ella continuó… así como oyes,  el muerto no era tan ejemplar como todos creían.  Yo acababa de llegar del interior y alquilé una habitación en una casona , no tenía familia y trabajaba en una  panadería  por el día, y en las noches asistía a la universidad del estado, en una de aquellas noches conocí  a la 'víctima' , él  estudiaba en  una  de las mejores universidades de la ciudad y había acudido a promocionar un evento; me deslumbró su porte y su carisma, él al percatarse de mi interés, no dudó en enamorarme. Pasaron meses desde aquel día y él visitaba la universidad a la que yo asistía, varias veces por semana. Su trato hacia mi era algo distante frente a las demás personas, ya que alegaba que se comportaba de esa manera, debido a que sus padres - que eran de clase media alta- ya le habían presentado a una posible candidata a esposa , la cual provenía de una de las familias más prominentes de esta pequeña ciudad. A petición suya, mantuvimos nuestra relación en secreto. La noche del crimen, él fué a buscarme a la casa en donde vivía, me pareció algo inusual ya que él nunca lo había hecho con anterioridad; pidió encontrarse conmigo en el edificio vacío en el que lo encontraron muerto.

El estudiante de Derecho, se encontraba atónito ante las declaraciones de su madre y la pregunta que le formularía a su madre a continuación, iba a tener una respuesta que tal vez no le gustaría escuchar; antes que él preguntara, su madre continuó el relato:
Las autoridades y prensa, buscaban a Blanca Nieves y ella aparentemente, soy yo.
El joven no podía creer lo que estaba escuchando, al fin de cuentas había dado con el paradero del asesino; sin saber que hacer o que decir, inmediatamente procedió a descifrar mentalmente el móvil del crimen. Sin duda la víctima iba a terminar la relación con su madre, porque se casaría con la novia, sin embargo algo no cuadraba en sus cavilaciones y este era el hecho de que su madre no tenía conocimiento de las intenciones de la víctima  , entonces como se explica que llevara la manzana envenenada a la cita.
La madre al ver la confusión que se reflejaba en la mirada de su hijo, decidió proseguir con la historia: Nadie en el mundo se imaginaría que quien preparó la manzana, fué precisamente el cadáver.  Los motivos, muy inusuales.  Una de tantas tardes en que nos encontramos, comuniqué al 'joven ejemplar' de mi embarazo y él quedó enmudecido con la noticia, pero luego fingió felicidad. Cuidaba de mí con frecuencia y trataba de consentirme con pequeños detalles, entre ellos, una manzana diaria. Esa fatídica noche "el joven ejemplar" llevó dos manzanas, una para él y una para mí, las colocó por separado en una mesita que improvisó con trozos de madera que había en el lugar, y yo en un descuido de él, cambié el lugar de las manzanas, lo hice por bromear; él cerró bien la puerta del apartamento en el que nos encontrábamos y se acercó hacia mí sosteniendo una de las manzanas en la mano y "brindó" conmigo por la pronta llegada del bebé, el brindis lo realizó precisamente con las manzanas. Cada uno dio un mordisco a las frutas que nuestras manos sostenían, lo extraño sucedió cuando él dejó de comer la suya, mientras yo seguía mordisqueando la mía. Él me observaba a la espera de algo que nunca llegó , prontamente, 'el joven ejemplar', comenzó a contorcionarse ya que un fuerte dolor estomacal lo invadía y la falta de oxígeno en él, era evidente; agonizaba ante mis ojos.
Después de varios minutos tratando de socorrerlo, sin suerte, sentí temor y corrí; traté de buscar ayuda pero titubeé  en pedirla a alguien, deambulé un buen rato por las inmediaciones del lugar y cuando decidí regresar, observé a una pareja ingresando al edificio, asumí que estaban allí en complicidad con el muerto y decidí huir, nunca solté la manzana y curiosamente nunca me saqué los guantes que llevaba puestos, por eso no dejé huellas al abrir la puerta. Al día siguiente me enteré por la prensa lo que había sucedido y corroboré tristemente en ese instante, que la manzana envenenada estaba dirigida a mí y al bebé que llevaba en mi vientre. La pareja que ví aquella noche, fue la que notificó a las autoridades sobre el cuerpo sin vida que habían encontrado.

El estudiante de Derecho, acababa de conocer la verdadera historia detrás del crimen y no solo eso, ahora sabía que estaba conectado con la historia, más allá de lo que él se imaginó. Pasaron días y él aún no salía de su asombro, comía poco y casi no dormía; asimilar lo que ahora conocía no era fácil. Su madre sufría en silencio. Un buen día él joven despertó y buscó entre sus papeles el nombre completo de quien fue su padre, luego se dirigió al cementerio en donde se encontraba enterrado; antes se detuvo en el mercado, al parecer, había decidido comprar flores.  Al llegar frente a la tumba dejó caer el paquete que había adquirido, hizo la señal de la cruz y se alejó sin mirar atrás. Lo que dejó caer sobre la tumba, no fue precisamente un manojo de flores, sino un paquete con rojas manzanas.

© 2014 Hilda Hurtado                                  

Entradas más populares de este blog

Reloj Maldito

Venganza de Miel

Cartas de Tinta Azul