"La Soledad de un Girasol"

Fotografía por Hilda Hurtado ©
Sostiene aún en las manos, los pétalos marchitos del girasol. Pobre corazón de porcelana que con la mínima resonancia, se fragmentó
Mientras fue joven, siguió a diario la luz de su candor y al entrar en madurez, se mantuvo firme observando el despertar de aquel amor.
Corazón de indio guerrero, luchó incansable e invensible en las mas fieras batallas, sin embargo en la más tierna perdió.
Solitario y cansado, aguarda paciente por la mitad del año, será entonces cuando dejará escapar el último suspiro.
Medita en silencio y aprende, que con el amor no se juega, al amor no se traiciona, porque su revancha suele ser mortal.
Pobre de él, aún añora el cuerpo de su amada, aún la espera y lo hará por siempre, aunque efímera sea la vida.
Su soledad, se encuentra acompañada por los mas dulces recuerdos, que siniestros empalagan a la terca memoria.
Se extinguió ya el fuego, que quemó lo que no debía y quedaron las cenizas, que inquietas se mezclaron con los pétalos marchitos del girasol, que aún sostiene en las manos.

© 2014 Hilda Hurtado

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